Ir al contenido principal

LA ODISEA DE LOS PACIENTES. Dagoberto Páramo Morales



Definitivamente uno de los sectores de la economía colombiana en el que los consumidores estamos más en desventaja, es en el de la salud. Es absolutamente asombroso lo que está sucediendo, sin que autoridad alguna tome cartas en el asunto. 
Ya no únicamente son los llamados “paseos de la muerte” que tanto dolor han causado, sino que ahora, más que antes, hacerse un tratamiento completo se convirtió en un infinito calvario, obvio, para quien lo logre. Son muchos los casos en los que los pacientes terminan en la morgue, por cuenta de lo que a diario sucede en clínicas y hospitales.
Todo empieza con la obtención de una cita con el médico general que dependiendo de la época puede demorar varios días, o, semanas. Sigue con el otorgamiento de la cita del correspondiente especialista que, como todo sabemos, puede durar semanas y hasta meses. Continúa con la realización de los exámenes requeridos para asegurar el tratamiento adecuado con cita previa que nadie advierte. Prosigue con la espera de los resultados y termina con una nueva espera para lograr la cita de control para saber el tratamiento a seguir o la correspondiente intervención quirúrgica que también puede tardarse eternidades. Este recorrido puede tomar varios meses y, aunque parezca extraño, hasta años dependiendo si debe o no hacer valer sus derechos a través de la tutela como último recurso.
Es increíble pero, por no tener otra alternativa, la mayoría de los colombianos hemos tenido que “acostumbrarnos” a padecer este interminable suplicio. Todos hemos tenido que soportar, resignados y con paciencia, las largas horas, los eternos días y los perpetuos meses para que “traten” nuestros padecimientos. Pero son aún más sorprendentes las recientes decisiones tomadas cuando los pacientes requerimos la realización de exámenes clínicos especializados.
Ya éstos no se pueden realizar en un mismo edificio como ha sido la tradición sino que ahora todos debemos andar de un extremo de la ciudad al otro en busca de los diferentes laboratorios especializados. Y si esto es grave, es aún más incomprensible lo que está sucediendo a lo largo de este tortuoso deambular. Nadie sabe con precisión en qué lugar debe hacerse cuál examen; nadie da razón de nada. Y cuando el paciente logra llegar a las instalaciones del laboratorio no hay señal alguna que le indique qué es lo que debe hacerse y menos en qué consultorio, sala u oficina. Nadie tiene informes de nada. El paciente debe adivinar, dar vueltas, preguntarle a todo el que se le atraviese, escudriñar cuanto ilegible aviso encuentra, caminar por los pasillos, curiosear y... nada. Cuando por casualidad llega a la oficina acertada en la que encuentran lánguidos rostros esperando no se sabe qué, tampoco nadie sabe nada. El aparato dispensador de turnos no tiene fichas disponibles. Tampoco hay señal alguna. Nadie sabe si sentarse, o preguntar, a ¿quién? Unos dicen que en la ventanilla y otros que en las sillas desocupadas. En fin… toda una odisea.
Todo es debido, sin duda, al gigantesco poder que tienen las EPS y las IPS frente a la enorme debilidad que vivimos todos los que las necesitamos ya sea para enfrentar nuestros quebrantos de salud o para prevenir alguna enfermedad de esas que ya no tienen cura. Y todo por culpa de la famosa ley 100 que tan a mala hora fue aprobada por los legisladores colombianos, convirtiendo la salud en una mercanía sometida al vaivén de las ganancias de las empresas promotoras de salud.
¿Hasta cuándo? Ojalá algún día estas empresas entiendan que la salud es un derecho que todos los colombianos tenemos y que en consecuencia son los intereses de sus pacientes los que se deben imponer por encima de sus propias motivaciones organizacionales. Es triste saber que las perspectivas no son nada halagüeñas y que, por el contrario, se espera que los niveles de atención cada día desmejoren más.

ALFILER: El descaro y el sesgo ideológico y político de nuestros dirigentes no tiene límites. ¿Cómo se explica que una persona como Aida Merlano, detenida y procesada por múltiples delitos, haya sido habilitada por el Consejo Nacional Electoral para posesionarse en la próxima legislatura? ¿Qué deberá pasar para que estos “magistrados” cumplan su función de castigar la corrupción y el delito? Y es más incomprensible aún cuando han sido los mismos políticos –no magistrados- los que le negaron a la ciudadanía la revocatoria del mandado del alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa. ¿Será que ese es el camino que hay que recorrer para que en Colombia suceda lo que acaba de pasar en México, donde el candidato de izquierda ascendió al poder por culpa de las irracionalidades y las mezquindades de sus dirigentes?


http://dontamalio.com
Instagram: dagobertoparamo


Comentarios

  1. Que buena reflexión, la realidad en Colombia es cruda y silenciada por la violencia e indiferencia social.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

ETNOMARKETING, LA DIMENSIÓN CULTURAL DEL MARKETING* Dagoberto Páramo Morales

  Frente a la no muy clara comprensión de lo que el marketing significa para la sociedad en su conjunto, vale la pena señalar un camino alternativo que como resultado de muchos años de investigación, ha sido diseñado e implementado con la intención de extraer los verdaderos beneficios que se derivan de la aplicación consciente y decidida de todos los postulados que caracterizan al marketing. Tomando como base las realidades específicas que rodean el cotidiano accionar de las empresas donde la competencia es cada vez más feroz, la inutilidad de las formas estandarizadas que han sido importadas de forma miope y absurda, es cada vez más evidente, sobre todo para las micro y pequeñas empresas (MyPes) que en Colombia son la absoluta mayoría. El fracaso de muchos modelos que se han “ adoptado ” de mundos muy distintos a los nuestros, es claro y contundente, debiendo buscarse una “ platanización ”, una “ colombianización ” de todos aquellos avances que en el universo se han tejido al...

MARKETING Y TURISMO. Dagoberto Páramo Morales

Es innegable la importancia que ha venido adquiriendo el turismo en la economía mundial. Las cifras son contundentes. Según un informe de la Organización Mundial de Turismo de 2017,  ”durante las seis últimas décadas, el turismo ha experimentado una continua expansión y diversificación, convirtiéndose en uno de los sectores económicos de mayor crecimiento del mundo” . Frente a esta realidad y dada la gran potencialidad que nuestro país tiene en la llamada “ industria sin chimeneas ”, vale la pena hacer una rápida reflexión en relación con algunos aportes que el marketing puede hacer desde su concepción e implementación. Consideración que por supuesto debe incluir, como punto de partida, el estudio, el análisis, y la interpretación de las tendencias que prevalecen en el cada vez más complejo y exigente mercado turístico mundial. Una de las principales precisiones que deben hacerse se relaciona con lo que se entiende por producto turístico. A diferencia de lo ...

EL MARKETING COMO SISTEMA. Dagoberto Páramo Morales

Muy a diferencia de la creencia generalizada y practicada por muchos, la concepción del marketing no se reduce a la anquilosada y ya criticada mezcla de mercadeo (producto, precio, promoción, plaza) creada en la década de los años sesenta del siglo pasado, cuando por efectos nemotécnicos, se decidió reducir su vasta complejidad a una simple dosificación de ingredientes. Desde esta antigua concepción del marketing se ha llegado a tales niveles de simplicidad que en algunos casos pareciera que bastara con leerse un libro lleno de fórmulas salvadoras, escrito por algún “ experto ” para encontrar la solución estandarizada, acertada y brillante, sin importar ni las circunstancias ni las condicionantes que en cada realidad se puedan presentar. No ha querido verse –o aceptarse-, su esencia. El marketing es un sistema conformado por dos componentes claramente complementarios y concebidos para solucionar los problemas del mercado de acuerdo con sus propias realidades y ...